Hiperqueratosis en perros: todo lo que debe saber

Puntos clave

  • La hiperqueratosis es una afección que provoca un crecimiento excesivo de queratina en las patas, la nariz o las orejas de su perro. Por lo general, esta afección no supone ningún peligro para su perro, pero puede causarle molestias y dolor. Su mascota puede incluso desarrollar una infección si la piel de las zonas afectadas presenta grietas.
  • Las causas subyacentes más comunes de la hiperqueratosis en perros son la dermatosis cincoresistente, el virus del moquillo canino, las enfermedades autoinmunes, los parásitos, la infección por papilomavirus y el síndrome hepatocutáneo.
  • La hiperqueratosis canina provoca varios síntomas distintos, como la pérdida de color de la piel en la zona afectada, grietas en la piel, reducción de la actividad, cojera o lamido de las patas afectadas, aumento de la sensibilidad de las patas, la nariz o las orejas.
  • La hiperqueratosis no es reversible, pero con el tratamiento y los cuidados adecuados, puedes aliviar el dolor de tu perro y mejorar su calidad de vida.

A medida que su perro envejece, puede notar que sus patas se vuelven más gruesas o que su nariz parece tener más costras. Esto puede indicar que tu cachorro ha desarrollado hiperqueratosis, una afección relativamente frecuente en perros de mediana y avanzada edad.

Los perros más jóvenes también pueden padecer hiperqueratosis, aunque no es tan frecuente. Esta afección suele ser inofensiva, pero a veces puede indicar que su perro tiene una afección cutánea subyacente. En este artículo, repasaremos todas las causas y síntomas de la hiperqueratosis y le daremos algunos consejos para tratar esta afección.

Hiperqueratosis - ¿Qué es?

La hiperqueratosis es una enfermedad en la que la capa externa de la piel se engrosa debido a una producción excesiva de queratina. La queratina es una proteína que se encuentra en el pelo, los cuernos, las garras, las plumas y los picos de los animales. Se encarga de proteger la piel del medio ambiente. Nuestro cuerpo aumenta de forma natural la producción de queratina en respuesta a la presión o la inflamación.

En los perros, la hiperqueratosis suele provocar la aparición de una costra áspera y engrosada en la piel o un crecimiento peludo en la nariz, las patas y las orejas.

Causas más comunes de hiperqueratosis en perros

La causa exacta de la hiperqueratosis en perros sigue siendo desconocida. Algunas razas como el Cocker Spaniel, el Terrier Irlandés y el Labrador están genéticamente predispuestas a padecerla. La hiperqueratosis también puede producirse por las siguientes causas:

  • Infección por el virus del moquillo canino
  • Trastornos congénitos de la cornificación o queratinización
  • Dermatosis zinc-responsiva
  • Enfermedades autoinmunes como el pénfigo foliáceo
  • Infestaciones parasitarias, como la leishmaniasis
  • Infección por papilomavirus
  • Ictiosis
  • Síndrome hepatocutáneo (enfermedad hepática crónica o tumor pancreático)

Estas enfermedades requieren un tratamiento complejo, pero en algunos casos, los síntomas de la hiperqueratosis se aliviarán o incluso desaparecerán en cuanto empiece a tratar la afección subyacente.

En la mayoría de las situaciones, si un perro ha desarrollado hiperqueratosis, vivirá con esta afección el resto de su vida. No es probable que la hiperqueratosis afecte a la esperanza de vida de su perro, pero a veces la afección puede causar molestias y dolor. Por ello, en algunas situaciones es necesario un tratamiento y unos cuidados adecuados.

Síntomas de la hiperqueratosis palpebral

El signo más visible de la hiperqueratosis es que la zona afectada se vuelve costrosa y peluda, lo que suele ocurrir en las patas, la nariz o las orejas de los perros. A veces, las grietas en la piel pueden provocar hemorragias. La hiperqueratosis en las patas es la más común, pero las razas grandes pueden desarrollar hiperqueratosis en los codos, las caderas o incluso el estómago.

Otros síntomas de hiperqueratosis en perros son:

  • Pérdida de color de la piel (despigmentación) en la zona afectada
  • Grietas o fisuras en las zonas afectadas
  • Ulceración de las zonas afectadas
  • Actividad reducida
  • Infecciones secundarias
  • Cojera de las patas afectadas
  • Lamido frecuente de las patas
  • Aumento de la sensibilidad de las patas, la nariz o las orejas

Si observa que su perro ha desarrollado hiperqueratosis en las patas u otras partes del cuerpo, debe consultar a un veterinario que pueda aconsejarle sobre la mejor manera de aliviar las molestias de su perro lo antes posible. Aunque esta afección suele ser benigna, algunas causas subyacentes de la hiperqueratosis requieren un tratamiento inmediato y agresivo. 

Diagnóstico de la hiperqueratosis canina

La hiperqueratosis canina tiene un aspecto y un patrón de distribución particulares, por lo que sólo puede diagnosticarse tras un examen físico en persona realizado por un veterinario. Durante este examen, el especialista también determinará si la afección está causada por una enfermedad subyacente. 

Por desgracia, la hiperqueratosis no es curable, pero con los cuidados adecuados puede mejorar significativamente el bienestar de su mascota y encontrar una forma eficaz de controlar su dolor. Sin embargo, pueden ser necesarias pruebas adicionales si su perro muestra otros síntomas o sufre problemas cutáneos además de la hiperqueratosis. Esto puede incluir lo siguiente:

Biopsia e histopatología

Para determinar la causa fundamental de la hiperqueratosis, el veterinario de su perro puede sugerir la toma de una biopsia en sacabocados de una o varias zonas afectadas. A veces será necesario enviar las muestras a un laboratorio para que las examine también un patólogo.

Citología cutánea

Los veterinarios suelen sugerir tomar una muestra de las zonas afectadas para determinar si están infectadas. Las zonas afectadas pueden ser más susceptibles a diversas infecciones, sobre todo si hay grietas o fisuras en la piel causadas por la hiperqueratosis.

Tratamiento de la hiperqueratosis canina

En la mayoría de los casos, los perros no necesitan tratamiento para la hiperqueratosis si no presentan otros síntomas. Sin embargo, si su perro experimenta dolor o molestias a causa de los crecimientos, puede hacer que se los ablanden o extirpen.

Tratamiento local

Una de las mejores formas de aliviar la afección de su mascota es aplicar un tratamiento local para aliviar las molestias y mejorar el aspecto de las zonas afectadas. Las pomadas emolientes son las más utilizadas como tratamiento local para perros con hiperqueratosis. Reblandecen la capa externa de la piel y facilitan la penetración de otros principios activos. Los principios activos de estas pomadas son sustancias hidratantes que permiten que la piel se vuelva más flexible y queratolíticos, que ablandan y/o disuelven la queratina. 

Debes aplicar pomadas locales dos o tres veces al día para aliviar los síntomas y una vez al día después de que tu mascota mejore para asegurarte de que la afección no reaparece.

Recortar los brotes

Al igual que el pelo o las uñas de su perro, la queratina excesiva no tiene riego sanguíneo ni terminaciones nerviosas, por lo que puede utilizar fácilmente un cortaúñas para recortar el crecimiento excesivo. Ten en cuenta que es conveniente consultar a un veterinario antes de hacerlo y pedirle consejo para llevar a cabo el procedimiento. Debes cortar los crecimientos lentamente y arrancar pequeños trozos cada vez para no dañar la piel subyacente.

Baño de inmersión

Si tu perro tiene hiperqueratosis en las patas, prueba a sumergirlas en un baño caliente con sal de Epsom durante unos 15 minutos. Después, seca bien las patas, ya que un exceso de humedad puede provocar una infección.

Otra forma de suavizar las zonas afectadas y aliviar el dolor es aplicar vaselina tópica o bálsamo de bolsa.

Si la hiperqueratosis ha causado una infección, el veterinario de su perro puede recetarle antibióticos o antifúngicos para tratarla. Estos medicamentos pueden aplicarse por vía tópica o administrarse por vía oral en forma de comprimidos. Siga las instrucciones del veterinario para asegurarse de que la infección se trata correctamente.

¿Puedo evitar que mi perro desarrolle hiperqueratosis?

Aunque esta afección no es grave, queremos evitar que nuestros perros sufran molestias, así que la pregunta es: ¿podemos prevenir la hiperqueratosis? La respuesta no es tan sencilla. Algunos perros están genéticamente predispuestos a padecerla, por lo que los propietarios pueden evitar la cría de perros que la presenten. La hiperqueratosis también se produce debido a una infección por el virus del moquillo canino, por lo que vacunar contra él también puede ayudar.

 He aquí algunas medidas preventivas más que puede utilizar:

  • Lleve a su mascota a revisiones anuales;
  • Asegúrese de que su perro sigue una dieta equilibrada;
  • Proteja a su mascota del entorno (utilice defensas antiparasitarias recomendadas por veterinarios, evite que su perro beba, toque o nade en aguas sucias y pasee a su perro por zonas limpias);
  • No obligue a su perro a caminar demasiado o demasiado lejos si padece hiperqueratosis.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Es curable la hiperqueratosis en perros?

Aunque la hiperqueratosis canina no tiene cura, no afecta a la esperanza de vida de su perro. Y con un tratamiento adecuado, puedes minimizar el dolor y las molestias asociadas a esta afección.

¿Es contagiosa la hiperqueratosis canina?

No, la hiperqueratosis en perros no es contagiosa, pero puede ser hereditaria.

¿Qué causa la hiperqueratosis en las patas de los perros?

La hiperqueratosis de las patas aparece como un crecimiento peludo o engrosado en las patas y se produce debido a una producción excesiva de proteínas en el organismo del perro.

¿Duele la hiperqueratosis?

No, en la mayoría de los casos, la hiperqueratosis no es dolorosa. Sin embargo, puede causar molestias en algunos perros.

¿Cómo se elimina la hiperqueratosis en los perros?

El veterinario puede aconsejarle que elimine los crecimientos excesivos con una maquinilla o unas tijeras. Sin embargo, debe hacerlo muy despacio y retirar pequeños trozos cada vez para no dañar accidentalmente la piel que hay debajo de los crecimientos.